

Un estudio realizado a más de 34.000 consumidores de todo el mundo, muestra como, en concreto los españoles, tienen un gran interés en adoptar nuevos productos y servicios energéticos cuando los beneficios están alineados en torno a tres áreas fundamentales:
– Ahorro de dinero (68%).
– Conseguir comodidad (33%).
– Nuevas capacidades de energía (52%).
Este estudio refleja los cambios en los hábitos de consumo de los usuarios de energía en todo el mundo y, en concreto, de la aparición de la figura del ‘omnisumidor’. Un perfil que se mueve en un mundo digitalizado, con alta conciencia social y medioambiental y que se muestra más atento a su consumo de energía.
Es una muy buena noticia que los ciudadanos españoles empiecen a interesarse por la energía fotovoltaica y el autoconsumo, como la alternativa más sostenible, económica y cómoda, y dejar de ver esta opción como el futuro, sino como el presente en el que ya estamos inmersos y sobre el que hay que coger conciencia a corto plazo.